Tenis: Cuando la técnica puede sobrecargar el hombro y el codo

09 Oct 2026

Tenis:  Cuando la técnica puede sobrecargar el hombro y el codo
En el tenis, golpear la pelota con precisión y potencia requiere mucho más que fuerza en el brazo. Cada golpe es el resultado de una coordinación entre las piernas, la pelvis, el tronco, el hombro, el codo, la muñeca y la raqueta.
Cuando esta secuencia funciona adecuadamente, el cuerpo distribuye el esfuerzo entre sus diferentes segmentos. Pero cuando el movimiento pierde coordinación, algunas estructuras pueden terminar soportando más carga de la que les corresponde.
La técnica no solo influye en la calidad del golpe. También influye en cómo se distribuye el esfuerzo sobre el cuerpo.
El hombro: mucho más que levantar el brazo
Durante el servicio y los golpes por encima de la cabeza, el hombro participa en movimientos rápidos y de gran amplitud. Para realizarlos necesita movilidad, fuerza y un adecuado control de la escápula y de la musculatura que estabiliza la articulación.
Si el jugador intenta generar toda la potencia únicamente con el brazo, sin aprovechar suficientemente la participación de las piernas y el tronco, puede aumentar la exigencia sobre el hombro.
También puede ocurrir cuando existe una limitación de movilidad, una técnica poco eficiente o una fatiga que modifica el patrón habitual de movimiento.
Con la repetición, estas circunstancias pueden contribuir a la sobrecarga de los tendones del manguito rotador y de otras estructuras del hombro.
Por eso, ante una molestia, no basta con preguntarse cuánto duele. También conviene observar cómo se realiza el golpe y qué está ocurriendo con el resto del cuerpo.
El codo: cuando la repetición pasa factura
El codo también está expuesto a esfuerzos repetidos, especialmente durante los golpes de derecha y revés.
La musculatura del antebrazo participa en el control de la muñeca, la raqueta y el impacto con la pelota. Cuando estos tejidos reciben una carga repetida que supera su capacidad de recuperación, puede aparecer dolor en la región lateral del codo, conocido habitualmente como codo de tenista o epicondilalgia lateral.
Una técnica poco eficiente, un agarre excesivamente tenso, un aumento brusco del tiempo de juego o una carga de entrenamiento superior a la que el jugador está preparado para tolerar pueden contribuir al problema.
Sin embargo, es importante recordar que una lesión no suele tener una única causa. La técnica, la fuerza, la condición física, el equipamiento y la recuperación pueden influir conjuntamente.
No se trata de cambiar el golpe a cualquier precio
Cuando aparece dolor, modificar la técnica sin evaluar el movimiento completo puede trasladar la carga a otra zona del cuerpo. Por eso, el objetivo no es conseguir un gesto artificialmente perfecto, sino encontrar una manera eficiente y tolerable de jugar.
La preparación física ayuda a desarrollar la fuerza y el control necesarios. La movilidad permite utilizar los recorridos articulares disponibles. Y el entrenamiento técnico ayuda a coordinar estos recursos durante el golpe.
El cuerpo y la técnica deben trabajar juntos, no competir entre sí.
Ante un dolor persistente, una pérdida de fuerza o una limitación progresiva del movimiento, es conveniente realizar una evaluación antes de continuar entrenando con la misma intensidad.
Porque mejorar en el tenis no consiste solamente en golpear más fuerte o repetir más veces un movimiento.
También consiste en aprender a jugar de una manera que el cuerpo pueda sostener.

Un tema apasionante para los que aman el Tenis. Cualquier consulta pueden escribir. Los leo