Las tareas del hogar también son movimiento

18 Jul 2026

Las tareas del hogar también son movimiento
En un artículo anterior hablamos sobre los cuidados que debemos tener cuando permanecemos mucho tiempo sentados. Hoy quisiera recordar que las tareas del hogar también forman parte de nuestra actividad física diaria.
Limpiar, cocinar, tender la cama, hacer compras o lavar la ropa parecen actividades sencillas. Sin embargo, cuando se realizan durante mucho tiempo o con una mecánica inadecuada, pueden sobrecargar músculos y articulaciones.
Nuestro cuerpo no distingue entre levantar una pesa en el gimnasio o una caja de alimentos en casa. Para él, ambas representan una carga. Por eso, cada tarea cotidiana es una oportunidad para movernos mejor.
Cuatro principios para proteger tu cuerpo
1. Acerca la carga al cuerpo
Cuando cargamos objetos alejados del tronco, la espalda trabaja mucho más.
• Distribuye el peso en varias bolsas pequeñas.
• Lleva la carga cerca del cuerpo.
• Utiliza ambos brazos.
• Flexiona las caderas y las rodillas al levantar objetos del suelo.
Si tienes un carrito con ruedas, úsalo. Es una forma inteligente de reducir el esfuerzo.
2. Mueve todo el cuerpo
Al barrer, trapear o limpiar, evita trabajar únicamente con los brazos. Permite que las piernas acompañen el movimiento, cambia la posición de los pies y desplaza el peso de un lado al otro. Si debes mover un mueble, siempre que sea posible deslízalo antes de levantarlo.
3. Organiza tu espacio
En la cocina y la lavandería solemos permanecer inclinados durante mucho tiempo. Acerca los utensilios antes de comenzar, evita estirarte constantemente para alcanzar objetos lejanos y cambia de postura con frecuencia. Pequeños ajustes en la altura de trabajo pueden disminuir considerablemente la carga sobre la espalda.
4. Alterna las actividades
El cuerpo tolera mejor la variedad que la repetición. Si llevas varios minutos realizando la misma tarea, cambia de actividad o camina unos minutos antes de continuar. No esperes a sentir dolor para hacer una pausa.
Incluso descansar requiere movimiento
Después de terminar las tareas del hogar muchas personas permanecen varias horas sentadas viendo televisión. Descansar es importante, pero también lo es cambiar de postura, levantarse de vez en cuando y mover las piernas, los hombros y la espalda. El descanso también necesita movimiento.
Cada movimiento educa al cuerpo
No solo aprendemos a movernos cuando hacemos ejercicio. También lo hacemos al cocinar, limpiar, tender una cama o cargar una bolsa.
No buscamos una postura perfecta, sino una mecánica que distribuya mejor los esfuerzos y permita que el cuerpo trabaje con mayor eficiencia.
Las tareas del hogar no deberían convertirse en una prueba de resistencia. Con una buena organización y pequeños cambios en la forma de movernos, podemos realizarlas con menos esfuerzo y menor riesgo de lesión.
No necesitamos esperar el momento de hacer ejercicio para cuidar nuestro cuerpo. Cada movimiento del día es una oportunidad para enseñar al cuerpo a moverse mejor.
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