El cuerpo del surfista 4

03 Aug 2026

El cuerpo del surfista 4
Capítulo 4
Cinco principios biomecánicos para remar mejor
Una buena remada no depende únicamente de la fuerza.
Dos surfistas con una condición física muy parecida pueden obtener resultados completamente diferentes.
La diferencia muchas veces está en cómo utilizan su cuerpo.
La biomecánica estudia precisamente eso: la forma más eficiente de producir movimiento.
Estos son cinco principios sencillos que pueden ayudarte a remar con menos esfuerzo y mayor control.
1. La cabeza guía el movimiento
Cuando remamos, es natural querer mirar constantemente hacia adelante.
Sin embargo, mantener la cabeza demasiado elevada obliga a los músculos del cuello a trabajar de forma continua.
Con el paso de los minutos aparece la fatiga y los hombros comienzan a tensarse.
Lo ideal es alternar la mirada entre el horizonte y el agua, permitiendo que el cuello descanse periódicamente.
No necesitas mantener la cabeza al máximo de su extensión durante toda la sesión.
2. El pecho debe elevarse, no solo el cuello
Este es uno de los errores más frecuentes.
Muchos surfistas levantan únicamente la cabeza para mirar.
El resultado es que todo el esfuerzo recae sobre la musculatura cervical.
Lo más eficiente es que la elevación provenga también de la columna torácica.
Cuando el pecho participa, la carga se distribuye mejor y el cuello trabaja menos.
La diferencia puede parecer pequeña, pero después de veinte minutos remando resulta enorme.
3. Los hombros no trabajan solos
Cada brazada comienza antes de que el brazo entre al agua.
La escápula prepara el movimiento y proporciona una base estable para el hombro.
Cuando esta coordinación funciona correctamente, el esfuerzo disminuye y la remada se vuelve más fluida.
Muchas molestias de hombro tienen su origen en una escápula que ha perdido estabilidad.
4. El abdomen también rema
Aunque permanezca inmóvil, el abdomen trabaja constantemente.
Su función es mantener estable el tronco para que la fuerza de los brazos se transmita de forma eficiente hacia la tabla.
Cuando el abdomen no participa, la espalda intenta compensar ese trabajo y el gasto de energía aumenta.
Por eso, remar no consiste únicamente en mover los brazos.
Consiste en mantener un cuerpo estable mientras los brazos generan el impulso.
5. La fuerza debe ser continua
Muchos principiantes reman con movimientos bruscos.
Aceleran mucho una brazada y disminuyen la intensidad en la siguiente.
Ese cambio constante consume más energía.
Una remada uniforme, con un ritmo constante y relajado, suele ser mucho más eficiente.
En el surf, ahorrar energía es tan importante como generarla.
El mejor movimiento es el que consume menos energía
El cuerpo humano siempre busca la forma más eficiente de moverse.
Cuando encontramos esa coordinación, los músculos trabajan en armonía y el esfuerzo disminuye.
Cuando la perdemos, aparecen las compensaciones.
Y con ellas llegan la fatiga, la pérdida de rendimiento y, muchas veces, las lesiones.
Por eso, antes de intentar remar más fuerte, vale la pena preguntarse:
¿Estoy utilizando mi cuerpo de la forma más eficiente posible?
Porque en el surf, como en muchos deportes, la economía del movimiento suele marcar la diferencia.
Una buena técnica no consiste en hacer más fuerza. Consiste en desperdiciar menos energía.
Por ejemplo, al final de este capítulo:
Obsérvate en el agua
En tu próxima sesión de surf intenta responder estas preguntas:
• ¿Mantengo el pecho elevado o solo levanto la cabeza?
• ¿Mis hombros terminan tensos después de remar?
• ¿Siento que mi cuello trabaja demasiado?
• ¿Mi remada es continua o hago movimientos bruscos?
• ¿Llego cansado antes de coger una ola?
No intentes cambiar nada todavía.
Primero aprende a observar.
Porque la biomecánica comienza cuando aprendemos a mirar cómo se mueve nuestro propio cuerpo.

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