Dolor de rodilla: Síndrome de la pata de ganso

04 Nov 2026

Dolor de rodilla: Síndrome de la pata de ganso
Síndrome de la pata de ganso: ¿por qué duele la parte interna de la rodilla?
El dolor en la zona interna de la rodilla es una molestia relativamente frecuente. A veces aparece al caminar, subir o bajar escaleras, levantarse de una silla o después de realizar una actividad física a la que no estamos acostumbrados. Una de sus posibles causas es el llamado síndrome de la pata de ganso.
Aunque su nombre pueda resultar curioso, hace referencia a una estructura anatómica situada en la parte interna de la rodilla.
¿Qué es la pata de ganso?
La pata de ganso es la zona donde se unen los tendones de tres músculos del muslo: el sartorio, el recto interno o grácil y el semitendinoso. Sus tendones se insertan en la parte interna de la tibia, unos centímetros por debajo de la articulación de la rodilla.
La disposición de estos tres tendones recuerda a la forma de la pata de un ave, de ahí su nombre.
En esa región también se encuentra una pequeña bolsa denominada bursa anserina, cuya función es facilitar el deslizamiento de los tejidos y disminuir la fricción entre ellos.
Cuando los tendones o la bursa se irritan, puede aparecer dolor en esta zona. Por eso, el término síndrome de la pata de ganso puede englobar una tendinopatía, una bursitis o la combinación de ambas.
¿Cuáles son los síntomas?
La manifestación más habitual es el dolor localizado en la parte interna de la rodilla, ligeramente por debajo de la línea articular.
Puede acompañarse de:
Sensibilidad al presionar sobre la zona de inserción de los tendones.
Dolor al subir o bajar escaleras.
Molestias al levantarse después de permanecer sentado.
Dolor durante la marcha, especialmente cuando aumenta la distancia recorrida.
Molestias al flexionar la rodilla contra resistencia.
En algunos casos puede existir una ligera inflamación local, aunque no siempre está presente.
¿Por qué aparece?
No suele existir una única causa. Con frecuencia, el problema está relacionado con una sobrecarga de los tejidos que forman la pata de ganso.
Entre los factores que pueden contribuir a su aparición encontramos el aumento brusco de la actividad física, la repetición de determinados movimientos, las alteraciones en el control de la cadera y la rodilla, y los cambios en la mecánica de la marcha.
También puede coexistir con artrosis de rodilla u otras alteraciones que modifican la distribución de las cargas.
¿Cómo se realiza el diagnóstico?
La valoración clínica es fundamental. El profesional debe identificar con precisión la zona dolorosa, observar los movimientos que reproducen los síntomas y explorar la movilidad, la fuerza y el control de la extremidad inferior.
Es importante diferenciar este cuadro de otras causas de dolor interno de rodilla, como las lesiones del menisco interno, los problemas del ligamento colateral medial o la artrosis.
En determinadas situaciones, puede ser necesario recurrir a una ecografía u otra prueba de imagen para completar la evaluación.
¿Cómo puede ayudar la fisioterapia?
El tratamiento debe adaptarse a las características y necesidades de cada persona. No se trata únicamente de actuar sobre el punto donde duele, sino de comprender por qué esa región está soportando una carga excesiva.
La fisioterapia puede incluir medidas para controlar el dolor, recuperar la movilidad y mejorar progresivamente la capacidad de los músculos para soportar esfuerzos.
El trabajo de fortalecimiento no debe limitarse a los músculos de la rodilla. También es importante valorar la musculatura de la cadera, el control de la pelvis y la estabilidad de la extremidad durante actividades como caminar, subir escaleras o levantarse de una silla.
La progresión de los ejercicios debe ser gradual, respetando la tolerancia de los tejidos y evitando actividades que provoquen un aumento persistente de los síntomas.
La clave no está solamente en aliviar el dolor, sino en recuperar una función equilibrada de toda la extremidad inferior.

Si tienen más preguntas sobre éste u otros temas solo escriban. Los leo.