6. jun., 2020

Después de todo, podemos estar mejor.



Ayer, un paciente, al terminar nuestra videollamada, sesión  que fue fluida, agradable y amena, me preguntó por qué, a pesar de hacer sus ejercicios todos los días, además de tareas del hogar, (como muchos), sentía, gran estrés en zonas que nunca antes había percibido. A pesar que era usual para él,  una gran carga laboral, física y mental.

Vamos a encontrar un comportamiento físico emocional post Pandemia, no será algo fácil de describir porque ellos van a variar de una persona a otra. 

Una coyuntura tan inesperada y alarmante, ha creado una sensación  de fragilidad y vulnerabilidad, similar quizá a la época del Terrorismo aunque, esto es mucho más profundo, es una sensación que pareciera se ha apoderado de cada célula de nuestro cuerpo.

Algunas personas podrán asumir los cuidados necesarios, otros decidirán no hacerlo. 

No comparo, ni hago semejanzas, mucho menos diferencias. Lo que entró a mi cabeza , es una pregunta cuya respuesta solo la sabré ,cuando la “nueva” normalidad, empiece a ser parte de ésta nueva vida. Hay un cambio en nuestra sinapsis mental, somos otros, no somos inmortales! lo sabíamos pero no lo teníamos presente, para vivir, sólo necesitamos estar a salvo, y cómo logramos eso?  Es algo que nuestro subconsciente sabe? Sigue asustado? Aceptaremos los cambios?

Todo esto vino a mi mente luego de pensar mucho en la pregunta de mi paciente. Claro que él está en casa, es cierto que podría tomar esta situación como unas vacaciones forzadas, pudo resolver temas laborales gracias a los nuevos medios de comunicación y redes pero, las paredes de su casa, espacios que visitaba sólo cuando era necesario, han sido su “hogar”, su búnker de protección y, no ha pasado desapercibido para su cuerpo. Ha ido almacenando información tóxica de miedo y de fragilidad. 

La conexión mente y cuerpo habrá generado una sobre reacción? Y no me refiero solo a él. 

Seguiremos percibiendo el mismo dolor ante el mismo estímulo?

Estaremos con  cuerpo y mente en actitud defensiva?

Los psicólogos verán lo que ha pasado con nuestra cabeza, nos asesorarán, sin embargo, no debemos olvidar que algunos  estímulos mentales , son detonantes para dolores físicos.

No es mi intención anunciar un nuevo problema, creo que vamos a necesitar abordar el dolor de forma integral. Habrá que ir más despacio, ser menos mecanizados y buscar liberar esa persona  que se ha escondido en su búnker mental para sentirse seguro. Solo así podremos  llegar a la mejoría deseada. 

Viene un nuevo reto y confío sinceramente que cada uno de nosotros saldrá a un nuevo mundo en versión mejorada. Ya tuvimos tiempo para pensar, ahora es momento de actuar.

Cuidando tu mente y tus pensamientos, estarás cuidando también tu cuerpo.

 

Hasta Pronto

vivirsindolor.estoybien@gmail.com