18. mar., 2020

Reflexionando durante el coronavirus

Esta vez, me interesa escribir sobre algo que ha afectado y afecta en este momento a todos los seres de este planeta, el coronavirus.

Muchos han leído sobre los síntomas, los medios de contagio y las medidas que debemos tomar en cuenta para poder evitar pérdidas irreparables, especialmente en personas vulnerables.

Quiero intentar orientar a las personas que se encuentran, por disposición del estado, en cuarentena en sus hogares, medida totalmente responsable y además valiosa para aquellos que pueden compartir sus espacios con sus seres queridos, tiempo que hace mucho no se disfrutaba.

La vida nos ha estado ganando y, lo que debería ser fundamental en las relaciones humanas, se había dejado postergado. Probablemente haya quienes no tienen idea de qué hacer frente a sus propios hijos, cómo comunicarse, cómo interactuar, pues, es una hermosa oportunidad. Parece descabellado que una Pandemia pueda traernos algo positivo. De lo negativo prefiero no hablar, creo que entrar en razón a algunos les ha sido más difícil.

Si estas en casa, te sientes aburrido, vas a recurrir primero a la televisión, eso está bien. Por tu salud, recomiendo que te levantes del sillón , de la cama o de donde estés postrado cada 45 minutos, muévete, no te quedes quieto. Dedícale unos minutos a estirar la espalda. 

Si estás sentado, deja caer tu tronco hacia adelante y deja que tu cuerpo se estire, cuando te incorpores, usa las manos. Puedes repetir esto cada 30 min o cada hora si te molesta.

Levántate de la cama, no te quedes echado, y si no deseas hacerlo, estira las piernas, una por uno hacia arriba, en dirección al techo, sin forzar, realizando profundas respiraciones, eso ayudará a que tu espalda no acumule mas estrés.

Si tu malestar es en el cuello, usa un collarín blando para que tu cuello no quede en mala posición, si no lo tienes, recurre a un soporte de cuello para viale, si tampoco lo tienes, usa una toalla mediana enrollada rodeando tu cuello pero sin que perturbe tu respiración o deglución.

Camina por la casa o departamento. Mueve las piernas. Aprovecha a hacer cosas que tenías pendientes, poco a poco: ordenar tu cuarto, tu ropa, tus libros, tus documentos, es un tiempo precioso que no se debe desperdiciar.

Recicla

Mira por tu ventana y respira hondo, no hay vehículos, la contaminación es casi cero, no estamos de vacaciones pero somos afortunados, luchamos contra un raro tipo de gripe, no contra el ébola, aún así, piensa que las pruebas difíciles traen un aprendizaje. Este es uno de los más grandes después del Fujishock , solo que en este caso estamos hablando de la salud de nuestros viejitos, de nuestros enfermos que pelean por su vida, de nuestros profesionales de la salud que enfrentan crudamente la realidad y no se les permite pensar en ellos.

Gracias y Fuerza para todos, sin fronteras y bajo un solo cielo.

Somos capaces! No bajemos la guardia!

vivirsindolor.estoybien@gmail.com