17. feb., 2020

Primer día de la semana

Hoy Lunes llegando a mi trabajo muy temprano, pensaba en cómo sería mi día. Generalmente los días Lunes pueden llegar cargados de espectativas, de preocupación si dejamos algo pendiente y  no sabemos la solución. Empezaría a describir cada situación y probablemente nunca terminaría, las opciones son miles, solo una cosa es común para todos: Con qué actitud empezamos la semana.

En lo personal, los lunes para mí eran intensos, lo que tenía que resolver no era un solo problema, en sí,era la vida misma que me pesaba, lo sentía en mi cuello, mi espalda baja y alguna vez en mis tobillos. Mentalmente, mi Lunes empezaba el Domingo en la tarde, como le sucede a muchos, sin embargo, el tiempo ha pasado y mi visión también, quiero compartir eso porque creo que podría servirle a alguien? 

Madre soltera de 3 niñas, ahora se dice así porque el término divorciada explica el estado civil, no la situación emocional y las responsabilidades que conlleva esta tarea. Vivía con anticipación absolutamente todo, tanto mis responsabilidades como cualquier eventualidad que pudiera afectar la libre armonía que emanaba de esas tres cabecitas y, obviamente de la mía. Muchas personas deben identificarse conmigo, aún más si nuestra infancia no fué todo lo feliz que hubiéramos deseado, igual crecimos y nos convertimos en lo que decidimos ser. Yo, en una Fisioterapeuta, que ama su trabajo y que descubrió en las dolencias de los demás, las respuestas que estaba buscando para ayudarlos y también para ayudarme a mí misma. He sido muy afortunada.

Los días más tristes eran los fines de semana,ellas algunas veces se iban con su papá, asumo que lo pasaban bien porque regresaban tranquilas, para mí era un preparar nuestra semana y mi fuerza interior que algunas veces decaía y me ponía a prueba, algunas veces me sumía en la preocupación y la tristeza.

El tiempo transcurrió y, viví muchas cosas, buenas, malas, algunas ni buenas ni malas, aprendí de la conducta humana, de la tolerancia de mi cuerpo al trabajo físico, podía excederme, era algunas veces un escape. Poco a poco ví crecer esas tres personitas hasta que se convirtieron en jóvenes y luego adultas. Mi madurez y mi deseo de vivir bien y ser feliz con solo un pensamiento bonito empezó cuando me dí cuenta del tiempo, esa variable en la ecuación de la vida que te recuerda, cada momento es valioso, es maravilloso e irrepetible.

Puedo agregar lo feliz que estoy de haber emprendido esta tarea, he sido afortunada con lo que la vida me ha ofrecido y con aquello que no. 

Hoy en día, después de haber leído una descripción maravillosa que quiero compartirla con ustedes, me descubro que pienso diferente, me siento diferente y lo que sigue quizás lo pueda explicar :

...Dice la vieja sanadora del alma: No duele la espalda, duele la carga. No duelen los ojos, duele . la injusticia. No duele la cabeza, duelen tus pensamientos. No duele tu garganta,duele lo que no se expresa o se expresa con enojo. No duele el estómago, duele lo que alma no digiere. No duele el hígado, duele la ira. No duele tu corazón, duele el amor. Y es él, el amor mismo, el que contiene la medicina mas poderosa...

Hoy en día, me levanto agradecida, me entusiasmo con los días Lunes porque los veo ahora como una forma de intentar hacer las cosas mejor, es la OPORTUNIDAD de probar que podemos, que es más ligero y divertido bañarnos de optimismo, sin perder la realidad y la perspectiva. 

No es un evadir la realidad querer liberar un poco la mochila, es supervivencia con un poco de sabiduría, lo que somos capaces de hacer cuando estamos en arnonía, no tiene límites, todo empieza con una sonrisa que se pueden regalar frente al espejo por las mañanas, lo demás viene paso a paso.

Gracias y hasta pronto... Linda semana! 

escriban a 

vivirsindolor.estoybien@gmail.com