Comer, hacer, sentir

Somos lo que comemos... somos lo que hacemos... somos lo que sentimos.

Un gran engaño es pensar, que aquello que sucede con nosotros, nuestra salud física y nuestra salud mental , dependen de lo que sucede en nuestro entorno. Una forma fácil de dejar  a la deriva y bajo la responsabilidad de otros nuestro rumbo, No hay nada mas fácil que responsabilizar al mundo ó al destino por cualquier cosa que suceda con nosotros o los nuestros.

Cuando hablo de comer, hacer y sentir, es que somos una máquina maravillosa, perfecta, pero a la vez no.. porque una máquina cualquiera, funciona mecánicamente y, su nutriente es algún tipo de energía.. Nosotros, sentimos. Entonces , en  dónde radica el gran descubrimiento?  No hay nada que no sepamos, lo que hay, es aquello que no captamos. Si somos tan perfectos porqué necesitamos comer, dormir,  movernos?  Porque ahí radica nuestro aporte. Somos los responsables únicos y directos de todo aquello que suceda con nosotros.

Si me alimento con una dieta balanceada tendré los nutrientes necesarios para cuidar apropiadamente mi  cuerpo, rendirá con eficiencia y además, nos sentiremos cómodos, sanos, vitales.

Si mi día a día lo cargo con preocupaciones, estrés, innecesarios recuerdos, ansiedad, tristeza y todo aquello que nos motiva negativamente, entonces, aunque nos alimentemos bien, nuestro cuerpo recibirá mensajes tóxicos ,que provocarán, un quiebre de nuestra salud mental.

La actitud frente a la vida es fundamental, para lograr objetivos, para aceptar que nuestra perfección no nos hace ganadores siempre y, que el no lograr lo deseado muchas veces es mejor porque nos hace madurar, crecer, ser mas fuertes, más sabios.

Si  deseamos una hermosa máquina, saludable y confiable, también tenemos que trabajar para ello. Movernos, ejercitarnos, buscar lugares tranquilos para respirar hondo, lugares relajantes y limpios, agitar nuestro corazón con entusiasmo y agradecimiento, generar endorfinas. Debemos hacer  una buena fusión entre el comer, hacer y sentir.

El equilibrio de esta hermosa pieza que llamamos cuerpo, aunque yo prefiero llamarlo “vida” requiere de un tiempo extra, de un sobre tiempo, quizás de la hora 25 del día pero vale la pena, un día a la vez y la cosecha será grata, sin remordimientos.

No hay un lugar donde nos podamos esconder del tiempo, de la vida y sus simples y complejos problemas, hay que enfrentarlo y asumir el reto, viviendo bien, usando nuestros mejores recursos.

Todo en la vida, como en la naturaleza y, especialmente en nuestro cuerpo, requiere equilibrio. No hay una vida perfecta, existe una búsqueda constante por lograrla... ese es nuestro reto.

vivirsindolor.estoybien@gmail.com