Rutinas de la vida

31. ene., 2020

Hoy por la mañana en una sesión de Rehabilitación, un paciente varón de 40 años, con antecedentes de dolor de espalda crónico, deportista, padre de una niña pequeña que pesa 7 kilos, me comentó que estaba con mucho dolor, había amanecido así y hasta llegar a la consulta, no había mejorado. La primera pregunta que le formulo es: Qué hiciste el fin de semana? él me volvió a recordar que tenía una hija y que pesaba 7 kilos, todos los fines de semana debe manejar 3 horas ida y 3 de vuelta para pasear a su familia. Qué observo yo? Sin que el paciente lo diga, hay mala postura, expresión cansada, frustrado y con deseos de aliviar su dolor. Evalúo su movilidad y observo una rigidéz muy importante, obviamente provocada por la falta de movilidad, poca flexibilidad y exceso de trabajo muscular.

Aquí viene la pregunta: Si no debo hacer, qué sucede si tengo que?

El tener que cumplir con nuestras responsabilidades laborales y familiares puede ponernos a prueba todos los días. Es cierto que no debemos forzar la maquinaria ( el cuerpo) pero tenemos que cumplir con nuestras obligaciones. Lo que quiero transmitir es que no necesitamos sufrir para cumplir. 

Desde que somos pequeños nos hemos acostumbrado a ordenar a nuestro cerebro y a ejecutar esa orden ( el jefe ordena , el cuerpo acata). Lo que no hemos procesado es Cómo debemos ejecutar esa orden. Nosotros actuamos por necesidad, por instinto, no por conocimiento o técnica. 

Mis sugerencias en este caso podrían ser, si dependemos sólo de nosotros mismos: 

- Evalúa unos minutos antes lo que tienes que hacer y trata de usar el menor esfuerzo posible. De preferencia usa las piernas y los brazos, nunca el tronco. Por otro lado puedes pedir ayuda de una segunda o tercera persona, eso no está mal.

- Si debes estar mucho tiempo en una posición, tratar de cambiar por instantes para aliviar los puntos de apoyo. Usar un medio de soporte como una faja, una banda elástica, tapes, lo que sea necesario para ayudar a sostener una postura, no elimina el esfuerzo pero lo puede compartir.

- Si deseas hacer deporte ó algún ejercicio, los estiramientos antes y después son básicos e irremplazables, harán que tu cuerpo se sienta más apto y tu rendimiento será mucho mejor.

- No forzar a nuestro cuerpo cuando nos está pidiendo ayuda, cuando hay dolor o molestia es quizás el momento para evaluar si lo que estamos haciendo está bien o debemos modificar la mecánica de nuestro cuerpo.

- Quizás no estemos acostumbrados a analizar los movimientos básicos, los rutinarios, sin embargo son ellos exactamente los que debemos de cuidar por ser repetitivos. Lo analizamos hoy para grabar la información correcta en nuestro cerebro, al cabo de un tiempo eliminaremos los malos hábitos con los buenos y el Deber será Poder.

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