16. ene., 2020

Los zapatos y nuestro diario andar

El otro día, estaba de paseo con familia y amigos. Es peculiar, cada uno se ocupa en observar todo aquello que se relaciona con nuestro interés o tema de trabajo, yo interesada en el cuerpo humano y su comportamiento, pude darme cuenta de detalles interesantes.

El primer día, porque fueron dos, observé detenidamente la forma en que caminaba cada uno de nosotros, incluso me observaba a mi misma. La ruta era muy entretenida y además de las risas y bromas, fotos en grupo y selfies, me fuí dando cuenta que la forma de caminar de cada uno de nosotros era diferente, y se notaba mucho más conforme avanzábamos, fueron casi 5 horas. Me tomé la libertad de fijar mi vista en los pies de quienes caminaban no más lento pero sí con una ligera dificultad. La mayoría en zapatillas o zapatos bajos. Algunos parecía que su calzado era más grande, otros como si les apretara, otros muy cómodos, ví de todo.

Al siguiente día hubieron los primeros caídos y precisamente eran, los que habían mostrado una marcha difícil y notablemente nada cómoda. Una de ella me dijo que las zapatillas que le habían parecido muy cómodas al principio, la habían "torturado" la última parte del camino.

Pensé mucho y, recordé que en la primera etapa de mi carrera, hace muchos años, hicimos, una colega y yo, un exámen minucioso de huellas plantares y características de pisada en niños de pre y escolar, es decir niños de 4 y 5 años. Luego decidimos hacer el mismo exámen en niños de toda una Primaria. Los resultados fueron diversos pero la conclusión más importante fué: " Los niños con problemas en los pies, tienen problemas serios de postura". 

No profundizaré en cada problema, la idea es solo despertar el interés de cada uno a investigar si su marcha y postura es adecuada, si las personas de nuestro entorno , especialmente los niños, están empezando a dar indicios de pies no alineados, pesados (arrastran los pies), si se caen con facilidad, especialmente al hacer deportes.

Nosotros no tenemos la menor idea de lo importante y crucial que es calzar un buen zapato. No me refiero a marca o modelo, hablo de un zapato cómodo, adecuado a las características de nuestros pies y adecuado al tipo de actividad que realizaremos. Los pies lo son todo, si no pisamos bien, el resto de nuestro cuerpo sufrirá las consecuecias.

Mi padre siempre decía; nunca uses cualquier zapato, usa lo mejor para ti.

 Dudas?

vivirsindolor.estoybien@gmail.com